Video specials

La época Abbado en el Digital Concert Hall

  • Conciertover
  • Concierto europeo en 1991 desde Pragaver
  • Concierto europeo en 1994 desde Meiningenver
  • La Orquesta Filarmónica de Berlín en Tokiover
  • Concierto europeo en 1996 desde San Petersburgover
  • Documental »El silencio que sigue a la música«ver
  • Concierto de Nochevieja de1996 »Danzas y Melodías zíngaras«ver
  • Johannes Brahms: Un Réquiem Alemánver
  • Concierto de Nochevieja de 1997 »Homenaje a Carmen«ver
  • Concierto europeo en 1998 desde Estocolmover
  • Concierto de Nochevieja de 1998 »Canciones de amor y deseo«ver
  • W.A. Mozart: Réquiem. Concierto en memoria de Herbert von Karajanver
  • Concierto de Nochevieja de 1999 »Finales grandiosos«ver
  • Beethoven: Sinfonías núms. 1–8ver
  • Beethoven: Sinfonía núm. 9 (Concierto europeo en 2000 desde Berlin)ver
  • Concierto de Nocheviejade 2000 »Viva Verdi«ver
  • Beethoven: Fantasía coral / Mendelssohn: Sinfonía núm. 2ver
  • Concierto europeo en 2002 desde Palermover
Claudio Abbado

»Para todos soy Claudio.« Con estas palabras se presentó Claudio Abbado en 1989 a la Orquesta Filarmónica de Berlín, que acababa de elegirlo como su director titular. Con esta invitación a llamarlo por su nombre de pila, Abbado dejó claro de inmediato que sus métodos de trabajo eran diferentes de los de su más distante predecesor, Herbert von Karajan. La época Abbado supuso realmente un nuevo rumbo desde una perspectiva tanto personal como artística. En una selección de grabaciones de concierto puede volver a vivir esta experiencia en el Digital Concert Hall: desde el concierto europeo en 1991 hasta conciertos del año 2002, cuando Abbado dejó de empuñar su batuta como director titular de la Orquesta Filarmónica de Berlín.

Con estos vídeos no sólo se ponen al alcance conciertos extraordinarios de la Orquesta Filarmónica de Berlín, sino que también puede seguirse la evolución de la orquesta durante este tiempo. Además de su rápido rejuvenecimiento, resulta especialmente notable la transformación del sonido de la orquesta. Ello se debe en buena medida al entorno de cooperación iniciado por Abbado, lo que se tradujo en una nueva cultura de escucharse mutuamente y que encontró reflejo a su vez en una transparencia cada vez mayor, casi camerística: una herencia de la que sigue beneficiándose en la actualidad la Orquesta Filarmónica de Berlín.