Pietro Mascagni

Compositor

A los veinticinco años, Pietro Mascagni alcanzó el éxito: su ópera en un acto Cavalleria rusticana no sólo conoció un gran triunfo en su estreno en mayo de 1890 en el Teatro Costanzi de Roma, sino que este fascinante drama musical sentó también las bases de la nueva corriente estilística del verismo (vero = verdadero), que llevó a los escenarios operísticos la vida de los campesinos y pescadores pobres con una pretensión de crítica social. Cavalleria rusticana batiría luego todos los récords de representaciones y convirtió a Mascagni, que siguió componiendo fundamentalmente óperas (de las cuales, sin embargo, tan solo unas pocas, como L’amico Fritz, seguirían formando parte con cierta regularidad de los programas), en un artista de un solo éxito.

Pietro Mascagni, nacido en 1863 en Livorno, en la costa occidental de la Toscana, estudió a partir de 1876 en el Istituto musicale de esa ciudad con Alfredo Soffredini, quien, en contra de la voluntad de sus padres, le animó a emprender la carrera de compositor. Tras el éxito de su cantata In filanda, se trasladó al Conservatorio de Milán, donde recibió clases de Amilcare Ponchielli y Michele Saladino. Sin haber concluido sus estudios, Mascagni abandonó su formación a los veinte años para viajar por todo el país como director de una compañía de opereta después de haber trabajado como contrabajista en el Teatro Dal Verme de Milán. En 1887 asumió en Cerignola el cargo de «maestro di suono e canto» municipal. Un año más tarde, Mascagni se topó por casualidad con un anuncio del editor milanés Edoardo Sonzogno, que había convocado un concurso para óperas en un solo acto. Mascagni dejó a un lado la partitura de su primera ópera Guglielmo Ratcliff, en la que estaba entonces trabajando, y compuso para el concurso Cavalleria rusticana. El jurado eligió, de entre un total de setenta y tres obras presentadas, la ópera en un acto de este novato del género, que de la noche a la mañana se convirtió gracias a su creación en uno de los compositores más famosos de Italia. Tras el triunfo del estreno, Mascagni estrenó un gran número de obras nuevas en los principales teatros y dio comienzo una carrera como director de orquesta que lo llevó, después de actuaciones en Viena, París y Londres, a Estados Unidos y Sudamérica. Hasta su última ópera, Nerone (1935), el compositor, que se ganó el favor del régimen fascista y asumió la dirección del Teatro alla Scala en 1944, después de que hubiera decidido marcharse Arturo Toscanini, no pudo ya encadenar más éxitos después de Cavalleria rusticana.

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