Alexis Weissenberg
Piano
Alexis Weissenberg, cuyas capacidades técnicas parecían no tener límites, fue uno de los pianistas predilectos declarados de Herbert von Karajan. Su estrecha colaboración artística comenzó en 1967 con el Concierto para piano núm. 1 de Chaikovski. Más tarde llegarían interpretaciones de obras de Bach, Rajmáninov, Franck y Brahms. La única grabación completa que hizo Karajan de los Conciertos para piano de Beethoven se produjo en 1977 con Alexis Weissenberg y los Berliner Philharmoniker. Dos años más tarde, ambos ofrecieron su último concierto juntos, en el marco de una velada que se celebró en la Philharmonie de Berlín en honor del entonces canciller federal Helmut Schmidt.
Alexis Weissenberg nació en 1929 en Sofía, hijo de padres judíos, y a partir de los cuatro años recibió clases de piano de su madre, una pianista que se había formado en Viena. En 1937 comenzó a estudiar piano y composición con Pancho Vladigerov. A los diez años, Weissenberg dio su primer concierto público. De resultas del antisemitismo rampante en la Bulgaria ocupada por Alemania, la familia huyó en 1943, tras haber sido encarcelada, a través de Estambul y Beirut hasta Palestina. Weissenberg estudió posteriormente en Jerusalén con Alfred Schröder, un antiguo asistente de Artur Schnabel, y debutó en 1945 como solista de la Orquesta Filarmónica de Palestina. En 1946, Weissenberg se trasladó a Nueva York para continuar su formación como pianista con Olga Samaroff en la Juilliard School. Sus debuts con orquesta en Filadelfia (1947) y Nueva York (1948) se saldaron con sendos éxitos y realizó giras por Centroamérica y Sudamérica, Europa Occidental, Oriente Próximo y Estados Unidos con directores como Leonard Bernstein, Eugene Ormandy y Georges Szell. En 1956, Weissenberg se retiró durante un tiempo de la actividad concertística, obtuvo la nacionalidad francesa y grabó, entre otras obras, Trois Mouvements de Pétrouchka de Stravinsky. Su posterior película musical experimental Pétrouchka entusiasmó a Herbert von Karajan, quien contrató inmediatamente a Weissenberg para dar conciertos y colaborar en proyectos cinematográficos conjuntos. En 1966, el pianista regresó a los escenarios con una actuación en París, tras la cual apareció también en Nueva York, Berlín, Salzburgo y Japón, entre otros lugares. En los últimos años de su vida, Weissenberg dejó de actuar en público por motivos de salud, pero siguió impartiendo clases: en 2007, la Academia Nacional de Música «Prof. Pancho Vladigerov» de Sofía le concedió el título de doctor honoris causa. Weissenberg falleció en 2012 en Lugano.