Manuel de Falla

Compositor

Aunque la obra de Manuel de Falla estuvo marcada por las novedades de la vanguardia parisiense del primer cuarto del siglo XX, fue el primer compositor español que alcanzó fama mundial, comparable a la importancia que tuvieron Smetana, Sibelius, Bartók o Janáček en sus respectivos países. A pesar de que el catálogo de sus obras es bastante reducido, este mago del sonido, cuya música se encuentra influida por el impresionismo y el folclore andaluz, se erigió en el representante más importante del primer modernismo español, aunque se mostró siempre crítico con la por entonces fascinación por España que tanto se extendió fuera de su patria en aquella época y que se tradujo en sus clichés populares de las «españoladas».

Manuel de Falla, nacido en 1876 en Cádiz, concluyó sus estudios de piano en Madrid en 1899 con el primer premio del Conservatorio, pero decidió no emprender una carrera de virtuoso. A fin de poder mantenerse económicamente, en 1900 completó su primera zarzuela, una variante española de la opereta, a la que siguieron otras cinco hasta 1903. Tan solo llegó a representarse la segunda, Los amores de la Inés, si bien con un éxito moderado. Para la futura carrera musical de Falla resultaron decisivos sus estudios particulares con el compositor y musicólogo Felipe Pedrell, que también dio clases a Isaac Albéniz, Enrique Granados y Roberto Gerhard. Falla aprendió a través de él la tradición musical popular española aún viva, que a partir de entonces habría de marcar su propia obra. El compositor alcanzó fama nacional cuando su ópera en un acto La vida breve fue galardonada en 1905 con el primer premio en un concurso destinado a fomentar la ópera nacional española. En 1907, Falla se trasladó a París, donde sus obras adquirieron un colorido cada vez más impresionista debido a la influencia de compositores como Dukas, Debussy, Ravel y Florent Schmitt, que se convirtieron en sus amigos. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Falla regresó a España, donde los estrenos de El amor brujo y Noches en los jardines de España sentaron las bases de su fama internacional como compositor. Finalmente, el ballet El sombrero de tres picos, estrenado por los Ballets Rusos en Londres en 1919 con escenografía y vestuario de Pablo Picasso, le reportó un reconocimiento añadido.

Conciertos

Ver todo 7