Christian Thielemann nos presenta tres mundos musicales contrapuestos en el marco de nuestro festival online «Los Dorados Años Veinte»: el de Paul Hindemith, que en su ópera paródica Noticias del día mezcla de manera congenial su música con elementos jazzísticos, el de Ferruccio Busoni, el constructor de puentes entre el Romanticismo y la modernidad, así como el mundo musical de Richard Strauss, que en sus canciones con orquesta y el ciclo Las estaciones cultiva un exuberante lenguaje sonoro posromántico. La solista de sus canciones con orquesta fue la soprano Camilla Nylund.
Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny de Kurt Weill nos enfrenta a abismos humanos y sociales. Con esta ópera nacida a finales de la década de 1920, Weill quería crear una obra «que tratase de las expresiones de la vida completamente transformadas de nuestro tiempo de una forma acorde con estos cambios». Thomas Søndergård, que realiza su debut con los Berliner Philharmoniker, dirige, además de la Suite de la ópera, composiciones de Prokófiev y Sibelius.
Nuestra lista de reproducción muestra de qué modo tan anticonvencional se compuso en los años veinte: Kurt Weill escribió una canción sobre la industria del petróleo, Arnold Schönberg la música para una película que no existía y Paul Hindemith plasmó sobre el papel cómo podría sonar la obertura de El holandés errante en la interpretación de una mala orquestina de balneario a primera hora de la mañana. Piezas de Richard Strauss, Alban Berg y Ferruccio Busoni completan esta colorista selección para el festival online «Los Dorados Años Veinte».
Una película que había de sorprender y conmocionar: Kuhle Wampe, del año 1932, retrata el amargo destino de una familia de trabajadores durante la crisis económica mundial. La música es obra de Hanns Eisler, que preparó una suite de concierto con lo mejor de su composición. Se trata de música en consonancia con la época: motórica, arrebatada, conmovedora. El nombre de Kurt Weill suele asociarse sobre todo con la Ópera de cuatro cuartos, pero él cultivó además muchos otros géneros, como muestran su Concierto para violín y su Segunda Sinfonía.
Con filmaciones históricas y la música de Kurt Weill, la actriz Dagmar Manzel habla sobre el Berlín de los años veinte: una ciudad que se caracterizó en igual medida por el esplendor cultural y la miseria económica, por la inestabilidad política y el ambiente festivo, por la música ligera y el arte vanguardista. Berlín bajo la luz es el título de un festival que convirtió la noche en día en la capital en 1928. Weill y Bertolt Brecht contribuyeron con la pegadiza melodía del mismo nombre.
Kirill Petrenko insufla nueva vida a los años veinte – con una obra juvenil de Kurt Weill. En su raramente interpretada Sinfonía en un movimiento establece conexiones audibles con Liszt, Mahler y Strauss. La música es cautivadora, triunfal y brillante, pero también ofrece pasajes camerísticos llenos de filigranas. Suena además la ópera-oratorio Oedipus Rex de Stravinsky, compuesta en 1927, cuya historia se desarrolla en la Antigua Grecia y cuya música –¿cómo podía ser de otra manera?– es de un neoclasicismo cristalino.
¡Una tarde en el legendario café Moka Efti! Miembros de los Berliner Philharmoniker tocan música de danza de la década de 1920. Suenan foxtrots y shimmys, tangos, marchas y baladas en forma de blues. Kurt Weill se encuentra representado con tres obras, entre ellas la Pequeña música de cuatro cuartos. La Suite de los años veinte de Stefan Wolpe y Dos Jazzolettes de Mátyás Seiber permiten recrear el entusiasmo por el jazz de la época. Entre las obras, Dagmar Manzel lee textos de Trude Hesterberg, Lotte Lenya y Josephine Baker.
En conjunción con la serie de documentales Philharmoniker – Nuestra historia de Eric Schulz, esta lista de reproducción se dedica al pasado de la orquesta. Junto a cuatro directores titulares –de Herbert von Karajan a Kirill Petrenko–, pueden escucharse también grabaciones de Zubin Mehta, Daniel Barenboim y Sergiu Celibidache. Entre los hitos históricos aquí presentados se encuentran el legendario concierto por la caída del muro, la velada fundacional de la serie de Conciertos Europa, así como el primer proyecto educativo.